Cuando el dolor crónico también duele por el trato recibido
Escribo estas líneas desde el cansancio, desde el hartazgo, pero sobre todo desde la necesidad de que se conozca una realidad que viven miles de personas: la del dolor crónico y el trato deshumanizado que a veces recibimos en los servicios sanitarios.
Hace más de once años que convivo con un síndrome de dolor regional complejo. Once años en los que el dolor intenso en las piernas y la espalda se ha convertido en mi compañero de vida. Once años intentando sobrevivir a cada día, a cada noche interminable, con una dignidad que se va erosionando cada vez que el sistema te falla.
Cuando el dolor se vuelve insoportable, cuando ya no puedo más, acudo a urgencias. Y no lo hago con la ingenuidad de quien espera un milagro. Sé perfectamente que no hay cura. Solo pido algo tan básico como humano: que me ayuden a bajar el umbral del dolor lo suficiente para poder volver a casa y soportar el día a día con un mínimo de dignidad.
El pasado 19 de diciembre acudí al servicio de urgencias del hospital de Tudela. Tras........
