¿Vivir más para vivir olvidados?
El panorama demográfico colombiano presenta una victoria agridulce. Hemos logrado el prodigio de extender la esperanza de vida más allá de los 77 años, un logro que habla de avances en salud y calidad de vida. No obstante, esta longevidad creciente se cruza con un envejecimiento poblacional acelerado, proyectando que para 2050, uno de cada cuatro colombianos será adulto mayor. Este triunfo biológico, sin embargo, nos confronta con una realidad social que parece no haber madurado al mismo ritmo: la aterradora falta de una red de protección sólida para nuestra propia vejez.
Este rápido cambio nos obliga a una profunda reflexión individual y colectiva: ¿estamos preparados para hacernos cargo de nuestros últimos 20 o 30 años de vida? La vieja noción de que los hijos o el Estado se encargarán del cuidado se desvanece ante una estructura familiar fragmentada, presiones económicas y una infraestructura social insuficiente. La cruda realidad, evidenciada por cifras alarmantes como el abandono de 400 adultos mayores cada año en Colombia, subraya que la dependencia en el........
