menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Miguel Quintana enciende la alarma en el Real Madrid: "Sus dudas pueden ser problemas de difícil solución"

13 0
26.02.2026

El triunfo del Real Madrid en el Santiago Bernabéu ante el Benfica centró la opinión editorial de Miguel Quintana en La Pizarra. Para el periodista, más allá de la clasificación, el encuentro dejó sensaciones encontradas. “No fue precisamente un gran partido de fútbol”, resumió de inicio, marcando el tono crítico de su análisis pese al objetivo cumplido.

Un inicio desajustado y un Benfica más agresivo

Quintana explicó que “el Real Madrid ganó, selló su clasificación y estará en el sorteo de octavos de mañana viernes, pero no mostró ni la autoridad ni la brillantez que sí tuvo durante un buen tramo del partido en Lisboa”. Desde su punto de vista, el conjunto blanco dio un paso atrás en cuanto a sensaciones.

En su análisis, subrayó que “el Benfica salió obviamente mucho más agresivo que en el partido de ida” y puso el foco en un matiz táctico clave: “José Mourinho, perro viejo, ubicó a Richard Ríos en banda derecha”. Según su lectura, “Lo que parecía un movimiento defensivo para ayudar a Dedić con Vinicius tenía un segundo sentido, mucho más ofensivo, que hizo mucho daño al Real Madrid”.

No fue precisamente un gran partido de fútbolMiguel Quintana, en La Pizarra

No fue precisamente un gran partido de fútbol

El periodista detalló que “el colombiano se ubicaba en el pasillo interior, generaba una duda permanente en la defensa blanca y tanto Pavlidis como Dedić fueron aprovechando los espacios que se generaban para hacer daño”. Para Quintana, durante ese tramo “el Real Madrid estaba desajustado. La pelota no le duraba nada. Había espacios por todos lados. No tenía ningún tipo de control de lo que pasaba”.

Reacción inmediata, pero sin brillo

El gol visitante, en su opinión, fue consecuencia lógica de lo que se estaba viendo: “Y el gol en contra llegó. Llegó con justicia”. Sin embargo, destacó la rapidez de la respuesta blanca: “Pero tan pronto como llegó se marchó, porqueTchouameni sólo tardó 165 segundos en igualar el marcador y cortar el efecto anímico que podía haber tenido ese primer tanto benfiquista”.

A partir de ahí, Quintana percibió una ligera mejoría: “A partir de entonces, el Real Madrid mejoró. Mejoró porque empeorar era complicado, pero también porque empezó a juntarse con y sin pelota de manera más o menos convincente”. Aun así, insistió en que “no fue nada brillante”.

Esta eliminatoria no ayuda para nada a confiar más en el Real MadridMiguel Quintana, en La Pizarra

Esta eliminatoria no ayuda para nada a confiar más en el Real Madrid

Ni siquiera en ese contexto el Benfica dejó de generar inquietud: “De hecho el Benfica siguió poniendo a prueba a un Thibaut Courtois que hizo la de siempre”. Con todo, reconoció que “poco a poco, el Real Madrid dejó de regalarse y se fue sintiendo más cómodo hasta que Vinicius terminó por finiquitar la historia de esta eliminatoria antes de que ésta se complicara en el tramo final”.

En la conclusión de su editorial, Quintana relativizó el cómo en favor del qué: “Ésta era una eliminatoria que había que superar, sin importar cómo ni por qué, porque había más cosas que perder que que ganar”. Pero cerró con una advertencia clara: “Pero no ayuda para nada a confiar más en un Real Madrid que parece estar esperando al Arsenal de esta temporada para confirmar que todas sus dudas son, en realidad, problemas con muy difícil solución”.


© Marca