Quizá el PSOE deba desaparecer
Quizá el PSOE deba desaparecer
Si el PSOE desapareciera, los millones de españoles que se consideran de izquierdas no se evaporarían en una nube de azufre. Buscarían otra representación.
Un partido político no es un órgano constitucional ni una especie protegida como el lince ibérico. Es una organización con una función y una condición: representar políticamente a una parte de la sociedad dentro de unas reglas. Si incumple cualquiera de las dos, puede perfectamente desaparecer. De hecho, sucede. Incluso algunos partidos consiguen que su desaparición parezca el último servicio prestado al país.
Sin embargo, se nos dice que el hundimiento del PSOE sería una desgracia porque dejaría a media España sin representación y el equilibrio político saltaría por los aires. A mi juicio, este razonamiento atribuye a unas siglas propiedades sobrenaturales. Como si la izquierda española hubiera sido fundada en 1879 por Pablo Iglesias Posse y, en caso de liquidación, tuviera que ser incinerada con él.
La desaparición de una marca de automóviles no acaba con el automóvil. Tampoco con quienes lo necesitan para desplazarse ni con quienes sencillamente disfrutan conduciendo. Una marca desaparece porque fabricó malos coches, dilapidó su prestigio y terminó consiguiendo que el emblema del capó se identificara con una señal de peligro radiactivo. Pero la demanda no desaparece porque quiebre una mala marca. Siempre aparecerá otra dispuesta a........
