La izquierda y Óscar Puente
La izquierda y Óscar Puente
Todos los que estaban hasta el martes en el equipo no–tienes–por–qué–dimitir a primera hora del miércoles ya profesaban de auténticos forofos del qué–bien–que–has–dimitido.
A estas horas las izquierdas políticas, mediáticas y tuiteras deberían haberse partido en dos bandos irreconciliables: los que defendían que Óscar Puente no tenía por qué dimitir y aquellos que elogian esa decisión como lo mejor que ha visto la política desde el blood, toil, tears and sweat de sir Winston Churchill.
Sin embargo, para sorpresa de nadie resulta que todos los que estaban hasta el martes en el equipo no–tienes–por–qué–dimitir a primera hora del miércoles ya profesaban de auténticos forofos del qué–bien–que–has–dimitido. Y encima todos han transicionado en público y como si tal cosa, que ni siquiera han disimulado, así está el nivel de decencia intelectual.
Hay algunos casos que realmente invitan a meditar ya........
