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Línea 3 y la juridicidad de la vida cotidiana

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13.01.2026

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En el Metro, como en todo espacio público, se hacen presentes distintas relaciones jurídicas. Sus estaciones, andenes y vagones son los escenarios en los que se manifiestan estas relaciones y sus usuarios -sabiéndolo o no- son sujetos y agentes de Derecho.

Una de manifestaciones más claras de las relaciones jurídicas es el contraste entre las normas positivas (las leyes y reglamentos) y las normas sociales (los usos, costumbres, hábitos sociales) que nos presenta el Metro como sistema de trasporte. El Metro es un espacio público regulado. Por un lado existen reglamentos que, en papel, dan obligaciones a usuarios y autoridades (y que no son respetados) y por el otro, existen usos y costumbres que efectivamente rigen los comportamientos de las personas que viajan en el Metro. El ejemplo más claro es el comercio ambulante. Existe una prohibición y una pena de cárcel al comercio ambulante en estaciones y paraderos, pero cualquiera que haya hecho un solo viaje en el Metro puede comprobar que esa prohibición es letra muerta. Pero ¿cualquiera puede vender algo en el Metro, en sus estaciones o en los andenes? La respuesta es no. En el Metro existen una serie de regulaciones que provienen de fuentes desconocidas pero reales que dictan quién, qué y cómo lo vende. Aquí no se aplica el Derecho, sino la ley de los paraderos,  la de los andenes y el derecho del........

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