Lo que se espera de nosotras
A veces maquilladas y otras veces no. Dependiendo del contexto, se nos exige cuidar nuestra imagen para ajustarnos a determinados estándares de feminidad; en otros, se nos reprocha hacerlo por considerarse excesivo o impropio. La contradicción no es casual. Lo que subyace es una expectativa constante de adecuación a un modelo de mujer que sigue estando condicionado por parámetros patriarcales.
Se espera que seamos discretas, complacientes y, en ocasiones, prácticamente invisibles. Que ocupemos el espacio justo, que hablemos lo necesario, que expresemos nuestras opiniones sin incomodar y que ajustemos nuestra conducta a un conjunto de normas no escritas sobre cómo debe comportarse una mujer para resultar aceptable socialmente.
Por eso resultan tan preocupantes las declaraciones de Echedey Eugenio al intentar desacreditar una manifestación señalando........
