menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Progresismo de salón

2 0
12.01.2026

Llevamos años escuchando a una cofradía de feligreses convencidos de que han heredado la exclusividad moral del universo. Lo repiten como sectarios religiosos: sólo ellos ‒por el mero hecho de ponerse la etiqueta “progresista”‒ son los buenos. Los puros y virtuosos. Los demás, somos simples bárbaros. Incapaces de entender la ética en su máxima expresión ‒y menos aún alcanzarla‒.

El problema, claro, es que nada golpea tan fuerte como la realidad. Porque si algo han demostrado en estos últimos años ‒pero sobre todo en estos últimos días‒ es que los supuestos guardianes de la virtud suelen ser los más hipócritas, sectarios y, en ocasiones, inmorales.

Ahí está Venezuela, ejemplo perfecto de esta realidad. Ocho millones de exiliados por culpa de un sistema que prometía justicia e igualdad y que sólo ha dejado ruinas, miseria y sangre. Con más refugiados que la guerra civil de Siria o Sudán. Chávez abrió el camino con discursos, petróleo y algún que otro intento de golpe de Estado; Maduro lo convirtió en una cárcel de pobres a cielo abierto. Esta es la realidad. Miles de torturas, violaciones y asesinatos figuran en la factura moral de ese socialismo innovador importado a España.

Y aun así, durante años, desde........

© La Voz de Lanzarote