Crónica de un hastío
Me asomo a la ventana del presente y lo que veo no es el fragor de la historia, sino un ruido blanco, pastoso, que se pega a las retinas como plastilina. Hay un cansancio que no se cura durmiendo; es un aburrimiento metafísico, una especie de hipoxia del alma provocada por este mundo que ha decidido sustituir el misterio por el algoritmo y el silencio por el rugido constante de la nada.
Escribo esto con la sensación de quien observa un naufragio a cámara lenta desde una hamaca desvencijada. El mundo actual se ha convertido en una serie de televisión mal escrita, donde los guionistas, agotados de ideas, recurren al escándalo diario para tratar de mantener a una audiencia que........
