¿Y si el miércoles es en Melilla?
Sin solucionar aún la crisis de Ceuta, la semana pasada nos comemos el acuerdo de Nueva York entre Estados Unidos, Israel y Marruecos. ¿Casualidad o causalidad? La respuesta es fácil. Los hechos traen consecuencias. Seis años después de los denominados pactos de Abraham, que firmó Israel con varios países árabes, entre ellos Marruecos, esta alianza bilateral se convierte en una trilateral muy poderosa, impulsada por la tercera pata de esa mesa, que no es otra que la de Donald Trump. Trump le tiene ganas a Sánchez. Esa es la política lamentable de hoy, personalista, feroz. Y detrás vamos los países y los ciudadanos, como rebaños. Ya saben el dicho: reunión de pastores, oveja muerta. España sigue debilitándose en la zona. Empezó con las cesiones del Sáhara, siguió con lo que aún no se sabe........
