El inútil —y represivo— plan de Peña Merino vs. extorsión
Resulta hilarante pensar en la imagen de algún líder de “La Mayiza”, de “La Chapiza”, del Cártel Jalisco Nueva Generación o de Santa Rosa de Lima haciendo fila en la oficina de una compañía de telefonía móvil y entregar su Clave Única de Registro de Población (CURP, con domicilio y oficio) como lo sueñan los entenados de José Peña Merino en la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) para quedar dentro del Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil o Panaut.
No menos divertido en imaginar a los halconcillos y delincuentes de poca monta que, desde sus celdas, abriendo en sus smartphones los enlaces de mensajes cortos (SMS) enviados por su proveedor de telefonía: que de favor-favorcito, registren todos sus datos… pues cuando se porten mal les caiga encima la Guardia Nacional como esperan los comisionados de la CRT, que encabeza Norma Solano Rodríguez.
Con tal padrón, Peña Merino y ahijados políticos, esperan atajar la extorsión telefónica.
Lo que no está divertido son las predeciblemente inmensas filas en las oficinas de Telcel, AT&T, Movistar o Bait-Walmart, para que las personas que con justa razón desconfían de los SMS opten por asistir presencialmente para cumplir el requisito de registro del Panaut… que, de no cumplirlo, se les cancelará el derecho humano a la comunicación y el acceso al Internet Móvil en todas sus modalidades.
El reconocido experto en telecomunicaciones y director de The Competitive Intelligence Unit, Ernesto Piedras, hace los cálculos de tales filas: en los próximos seis meses —plazo fatal establecido por registrarse en........
