CNTE, el chirrión por el palito y los límites del bienestar
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (supuestamente) habría recibido beneficios presupuestales de casi 400 mil millones de pesos desde la época de Andrés Manuel López, a quien ayudaron a ganar las elecciones de 2018. A diferencia de la narrativa oficiosa acerca de que tal coordinadora es una “entidad golpista” ligada al empresario Ricardo Salinas Pliego, los datos indican que la ruta del dinero se encaminó en favor de una entidad con mandos dispersos, pero que convergen en Pedro Hernández Morales —líder de la Sección 9 magisterial— y que fue clave en el empoderamiento de la autodenominada 4T.
La suma estimada equivale al 57% de las partes del daño presupuestal (700 mil millones de pesos) provocadas por el huachicol fiscal durante 7 años. Bien se puede decir que se trata de un “huachicol educativo”
Y es que los recursos ampliamente dispendiados a esa organización desde hace 7 años no se reflejan en un aumento consistente ni uniforme en la calidad educativa que esos “trabajadores” dispensan a la niñez y juventud más pobre del país: los continuos y persistentes “paros de maestros”, marchas, huelgas locas y “reuniones sindicales” no sólo reducen el tiempo expuesto en aula, sino sobre todo en la calidad docente de los educadores. Y si se tiene en cuenta que mientras en países de desarrollo medio (Chile, Colombia y España) la educación básica se enfila hacia las aplicaciones........
