El calor, el Mundial y el último mes
Algo debe andar mal en materia educativa para que el titular de la SEP asegure que el último mes de clase no tiene propósito.
Si así fuera, tendría que llevarse a cabo una profunda investigación para tratar de aprovechar el tiempo escolar. Es cierto que en las últimas semanas de clase, por lo general, tienden a disminuir el trabajo en el aula.
Sin embargo, es necesario replantear las cosas para que en el último mes se pueda aprovechar al máximo el tiempo no sólo a través de las evaluaciones. Está claro que eso de los exámenes no es algo que le guste a quienes hoy dirigen el proceso educativo.
› El drama nepotista que no termina
A pesar de ello, es evidente que se requiere conocer el avance de los estudiantes para conocer si tienen la formación para pasar de un grado escolar a otro. Los maestros no pueden recibir estudiantes que no tengan los objetivos cumplidos, porque tendrían que regresar a lo que se presume ya se ha alcanzado.
A esto sumemos que en la Corte la autollamada........
