Habana, 1968: Primavera de Praga
En estos días he releído con nostalgia las novelas La broma y La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera. Regreso a La Habana de mi juventud con la presencia de la cultura checoslovaca. Recuerdo que, en enero de 1968, La Habana estaba invadida por una brisa fría que ahuyentaba a la gente del Malecón. En Cuba la primavera se encadena con el verano. En Europa es distinto. Oí hablar por primera vez de Praga, a un turista español que conversaba con varias personas en el bar del Hotel Nacional: elogiaba “los avances estructurales del socialismo en Checoslovaquia”. En el cine Yara proyectaban Vals para un millón, la nostálgica historia de amor de dos jóvenes praguenses testigos del sueño político de una primavera truncada.
En aquel entonces veíamos películas europeas en la Cinemateca, bailábamos con la Orquesta Revé, leíamos........
