La seguridad del Mundial empieza mucho antes del primer partido
Cuando pensamos en la seguridad de un Mundial, los Juegos Olímpicos o un concierto masivo, la mayoría imagina policías, cámaras, militares o revisiones en los accesos. Pero la verdadera seguridad de un megaevento empieza mucho antes. Empieza desde la planeación.
Ésa fue una de las grandes lecciones que dejó Juliette Kayyem, experta en seguridad y manejo de crisis de la Harvard Kennedy School, durante el curso Major Events: Navigating Opportunities and Challenges.
La seguridad no comienza el día del evento, comienza años antes. Y la diferencia entre el éxito y la tragedia muchas veces está precisamente ahí, en la capacidad de anticiparse.
No se ven 5.5 millones de visitantes por ningún lado
EN ESPERA DE LA INAUGURACIÓN
Kayyem lo resume con una frase que hoy se ha convertido en una especie de mantra para quienes organizan grandes eventos internacionales: “We don’t do safe. We do safer”, (“No hacemos eventos seguros. Hacemos eventos más seguros”).
No existe un evento completamente seguro, lo que existe son eventos mejor preparados, porque muchas veces los gobiernos venden los megaeventos como si fueran entornos completamente controlados. Y no lo son.
Un Mundial o unas olimpiadas son operaciones gigantescas donde intervienen millones de personas, cientos de agencias, infraestructura crítica, sistemas tecnológicos, transporte, energía, comunicaciones y factores variables que simplemente no pueden controlarse al cien por ciento.
Por eso la seguridad moderna se basa en reducir riesgos y preparar escenarios.
Y hoy los riesgos son mucho más complejos que hace apenas unos años. Antes, la principal preocupación eran ataques terroristas o disturbios.
Hoy, los especialistas hablan también de drones, ciberataques, Inteligencia Artificial, fenómenos climáticos extremos, fallas masivas de comunicación, colapsos tecnológicos y desinformación digital.
Los drones se han convertido en uno de los mayores focos de........
