José Orive y Julian Barnes, la despedida
Es imprescindible hacer un recordatorio de José Orive, con el cual compartí recitales de poesía en el Paraninfo y el Aula Magna de Letras de la Universidad de La Laguna, jóvenes poetas veinteañeros al final de los sesenta, cuando pensábamos que íbamos a comernos el mundo. Lo que teníamos en común era el instinto de rebeldía, al final de la dictadura, y además estaba la odiosa guerra de Vietnam, menos mal que también estaban los Rolling Stones y The Beatles, y había ciudades adorables como Londres y París frente a la cerrazón de Madrid. Corríamos delante de los grises, padecimos algunas represiones y al final el tirano murió en su cama.
Él sí era un auténtico poeta, yo no. Escribía con algún toque surrealista. Era un hombre humilde con el que coincidí algunas veces haciendo la compra en uno de esos hipermercados. Su temperamento era existencialista, su poesía fruto de sus experiencias. Descubrió la cercanía entre la filosofía y la poesía.........
