Alemania marca el paso
La AfD queda al borde de la mayoría absoluta en Sajonia-Anhalt
Siempre que podía, recomendaba a mis alumnos leer los clásicos del pensamiento universal. La lectura de los textos originales, sin adoctrinamientos o interpretaciones aviesas, es, por sí misma, la conquista de la libertad de conciencia. Uno de los títulos que solía repetir como faro de la inteligencia, dejando al margen los gigantes de la filosofía, era El miedo a la libertad (1941) del psicólogo social Erich Fromm. Por paradójico que suene, en este libro está presente la realidad de ayer tanto como la de hoy. Una vez concluido el desafío de la lectura, los chicos parecían más despejados, desde luego lúcidos en grado extremo.
Uno de ellos, no me acuerdo ahora del nombre, aunque tampoco es importante más allá de la anécdota, al terminar determinado párrafo del libro, aquel que justamente reza así: “se considera la verdad como un concepto metafísico… y los pensadores ‘progresistas’ de nuestra época lo tildan de reaccionario” (pág. 352 de la edición castellana), hizo un comentario en alto que suscitó el general consenso. “Profe, ahora toda crítica a la realidad es tachada de fascismo”. Por prudencia, me callé, pero no podía estar más de acuerdo con el dictamen del muchacho.
“Alternativa para Alemania” (Alternative für Deutschland) o,........
