La cuesta de enero
Archivo - Tarjeta Visa sobre un teclado. / EUROPA PRESS - Archivo
Pasamos de unos días cargados de ilusión, emociones, esperas, bullicios, colas, a, de golpe y porrazo, convertirse en silencio, desesperación, intranquilidad. Por eso quiero centrarme en esos días posteriores que nos llenan de ansiedad y desasosiego, por no pensar en las consecuencias de pasar la tarjeta de crédito a destajo o todos los pagos a plazos. Porque, nunca mejor dicho, todo se paga.
Y todo comienza el Día después de Reyes, que hoy en día suele amanecer con las calles en silencio, los juguetes desparramados por el suelo y una mezcla extraña de satisfacción y cansancio. Pero de pronto, cuando se........
