Populismo y banca central
El último bastión tecnocrático es el banco central. Con más o menos presencia de los gobiernos asume debates monetarios y decisiones macroeconómicas con mirada fría, informada y casi siempre acertada. Su severa y silenciosa relación con la banca comercial, y la supervisión profesional que se ejercía desde el ejecutivo, garantizaron estabilidad y confianza del público en el sistema. Después de que el pánico pandémico se apoderó de FMI y bancos centrales independientes, produciendo una inusitada presión para que los gobiernos gastaran y se endeudaran sin medida, la autoridad monetaria mantuvo credibilidad e hizo regresar la economía a cierta normalidad.
Con el auge autoritario y su derivado, el populismo, las bancas centrales se han debilitado.........
