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La hora del derrumbe, por José Luis Farías

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26.07.2026

El 24 de junio, a las 18:04:33, la placa del Caribe y la placa Sudamericana resolvieron su litigio milenario con un deslizamiento lateral derecho de 4,3 metros a lo largo de la falla de Boconó. Esa es la cifra fría, la que los sismógrafos registran sin pestañear. La otra, la que ningún aparato puede medir, fue el desplazamiento de 29.469 almas hacia la categoría incierta de los desaparecidos. La ciencia mide el salto de la tierra; la literatura, el vacío que deja.

El primer temblor, de magnitud 7,2, fue un aviso. Treinta y nueve segundos después, cuando los edificios aún no terminaban de quejarse, el segundo—de 7,5, a solo diez kilómetros de profundidad—partió el espinazo del país. Tres minutos, contados por los relojes atómicos, bastaron para que la historia se dividiera en un antes y un después que nadie pidió.

En Altamira, Heidi Romero sintió que las estanterías del centro comercial se doblaban como juncos. Odalis Escalona, en el banco donde trabajaba, vio cómo las escaleras se desprendían “físicamente” del edificio, como si el hormigón hubiera sido yeso. Diego Ignacio Contreras juró que la estructura se movía “de tres metros de un lado, a tres metros para el otro” y confesó que llegó a aceptar su muerte. No es una hipérbole: hay segundos que pesan más que vidas enteras. Un sismólogo del FUNVISIS, que prefirió guardar el anonimato, me confesó después: “Vi la aguja del acelerógrafo salirse de la escala. Supe, en ese instante, que no estábamos ante un sismo, sino ante una sentencia. Los datos no sangran, pero yo sangré por dentro”.

En Catia, un residente confundió el estruendo con un aguacero. Pero no llovía. Eran los tanques de agua de las azoteas reventándose contra el pavimento. La oscuridad llegó rápido, y con ella, el primer saqueo de una farmacia. Un joven, con la cara manchada de polvo, justificó su acto con una verdad incómoda: “No robé por gusto. Robé insulina para mi madre diabética. ¿Dónde está el gobierno?”.

Mientras los vecinos cavaban con las........

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