La estrategia de Trump para delegar el conflicto con Irán a sus vecinos, por Alfonzo Bolívar
La firma en Ginebra del reciente Memorándum de Entendimiento (MoU) entre la administración de Donald Trump y la República Islámica de Irán marca un hito tectónico en la geopolítica del Medio Oriente. Más allá de los detalles técnicos sobre la reapertura del Estrecho de Ormuz o el levantamiento del bloqueo naval, este acuerdo debe ser decodificado bajo una lente estratégica más amplia: la consolidación definitiva de la doctrina America First aplicada al Golfo Pérsico. No estamos ante un simple alto al fuego; estamos presenciando el repliegue calculado de Washington de la arquitectura de seguridad de la región, transfiriendo de forma deliberada el costo y la gestión del conflicto con Irán a sus vecinos árabes e israelíes.
La Premisa del Retiro: Romper con el “Gendarme Permanente”
Históricamente, la política exterior estadounidense en el Medio Oriente se rigió por la Doctrina Carter, la cual dictaba que Estados Unidos usaría la fuerza militar para defender sus intereses nacionales especialmente el flujo petrolero en el Golfo Pérsico. Sin embargo, el análisis de la administración Trump parte de una realidad material distinta. Estados Unidos, hoy un exportador neto de energía gracias a la revolución del shale, ya no depende del crudo de la región de la misma manera que en el siglo XX.
Desde mi perspectiva analítica, la estrategia de Trump opera bajo un pragmatismo transaccional que busca eliminar lo que considera “guerras........
