La sabiduría de recibir lo que no vemos
Cristo y la luz divina
El prólogo del Evangelio de Juan nos presenta una forma de entender la vida distinta a la habitual en nuestra cultura: "A cuantos lo recibieron, les dio poder de ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre". Palabra clave: "recibieron". Nuestra era terapéutica nos enseña que todo se resuelve "trabajando en uno mismo", como si la plenitud fuera un logro personal mediante técnicas y procesos. Juan propone algo diferente: la transformación más profunda no surge de nuestro esfuerzo sino de nuestra capacidad de acogida. La fe aquí no es convicción psicológica sino apertura radical, percepción que nos permite recibir lo que viene de más allá de nosotros mismos.
La palabra creadora no permanece en lo abstracto, sino que se planta en la historia. Este........
