¡Malditos cabrones!
Vendimia en la campiña toresana / M. J. C.
No planté cerezos para los tordos; ni viñedos ni cereales para los conejos; ni crie ovejas para los lobos; ni compré eriales y montículos para los moteros; ni arreglé caminos para los domingueros de ciudad; ni trasplanté árboles para producir oxígeno que nadie paga; ni presté mi cielo, el que está encima de los que vivimos aquí, para que lo usaran como vial aéreo que es un venero reventón de dióxido de carbono; ni ofrecí el espacio hermano de abajo, el que nos abraza, para que circulen millones de coches, bombas de óxido de nitrógeno; ni abrí valles y tierras de labor para llenar depósitos enormes de energía que iluminan y hacen moverse a........
