Encuentro con Roy Harley
Roy Harley, superviviente del accidente aéreo de Los Andes. / l.o.
Hace unos días tuve la suerte, la alegría y el honor de compartir el almuerzo con Roy Harley, uno de los quince supervivientes actuales del accidente aéreo de los Andes, acaecido el día 13 de octubre del año 1972 en el vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya. El vuelo cubría el trayecto de Montevideo a Santiago con un pasaje de 45 personas, en su mayoría jóvenes jugadores de rugby.
Mis queridos amigos José Picó, arquitecto fundador de Espacios Maestros y su pareja Sonia Díaz, psicóloga y experta en educación, me invitaron a una comida que tuvo lugar en el emblemático restaurante José Carlos García, sito en el Muelle Uno de Málaga. La vida no te hace regalos de esta envergadura todos los días. El diálogo sincero y relajado con personas que han vivido y superado experiencias tan extraordinarias no pudo ser más enriquecedor.
Estaba presente también a su lado en esa comida la esposa de Roy, Cecilia Surraco, con la que lleva casado cincuenta años y con quien ha tenido tres hijos, Carolina (química farmacéutica), Eloísa (licenciada en Nutrición) y Alejandro (ingeniero civil), que hoy son ciudadanos exitosos en Uruguay, país del que es originario el matrimonio.
La primera cualidad que he podido admirar en Roy es la humildad. No se aprecia ni en sus palabras ni en su actitud el más mínimo atisbo de altivez, aunque tenga motivos más que sobrados para sentirse orgulloso. La humildad es una de las características de las personas de verdadera talla humana. Es admirable la sencillez y la serenidad con la que se expresa y comparte con los comensales su pasado y su presente. La amabilidad de Roy Harley y de su esposa, son admirables. Comía al lado de Cecilia y le comenté que iba a viajar a Montevideo en el mes de septiembre para impartir algunas conferencias. De forma inmediata me pide que les llame y, para que pueda hacerlo, me facilita el teléfono. Nos acabábamos de conocer.
Seguro que todos los lectores y lectoras conocen la historia de aquel terrible accidente aéreo que tuvo a los pasajeros que lograron sobrevivir la friolera de 72 días aislados en la cordillera. Roy dice que les salvaron la esperanza, las ganas de vivir, la........
