De matones y mamporreros «made in U.S.A.»...
Me gusta el cine. Debe de ser por eso que son muy pocas las películas de factura estadounidense que llego a soportar. Sí que las hay, claro, «haberlas hailas», pero supongo que esto es debido a que, con el enorme volumen de producción que tienen por allí, es materialmente imposible que alguna no se salve. Pero si comparamos el cine de ese poderoso imperio con las producciones francesas, argentinas, españolas, italianas, británicas o de muchos otros lugares, para mí el resultado se podría abreviar diciendo que casi podría prescindir de las películas que vienen del gigante norteamericano. Cero guión, presupuesto estratosférico y... un montón de «tics» y lugares comunes más propios de un pensamiento estrictamente plano que de otra cosa. Directamente insufribles, desde mi punto de vista. Ya me contarán ustedes si les pasa lo mismo o si, por el contrario, su visión es diametralmente opuesta... Y perdonen por generalizar, claro. Repito que hay muchas excepciones, y que mi análisis se refiere al estándar producido por las grandes para un gran público y con perspectiva comercial, que abarca a gran parte de lo realizado... Está claro que también hay cine de autor o mucho más cuidado, pero eso es ya otra cosa...
La cuestión es que, llevando ya décadas de películas de mamporreros, salvapatrias y auténticos mesías estadounidenses,........
