Figaredo (Vox) avisa al PP: «No apoyaremos un Gobierno continuista con las políticas socialistas; en Asturias hay mucho más que cambiar»
Figaredo (Vox) avisa al PP: «No apoyaremos un Gobierno continuista con las políticas socialistas; en Asturias hay mucho más que cambiar»
El diputado nacional de la formación de Abascal por Asturias marca las exigencias para respaldar a Queipo como posible presidente autonómico: menos impuestos y gasto, crítica de fondo a la política sobre la llingua y exigencia de una ruptura con el modelo de la izquierda
José María Figaredo, durante la entrevista, en la Junta General del Principado. / LNE
José María Figaredo (Gijón, 26 de septiembre de 1988) es uno de los principales arietes de Vox contra el Gobierno de Pedro Sánchez. Figaredo es diputado por Asturias de la formación que lidera Abascal. En esta entrevista, celebrada en la Junta General esta semana, apunta lo que el PP deberá cumplir si aspira, en un futuro, a gobernar en el Principado.
¿Condena sin ningún matiz la agresión sufrida por dos militantes de izquierdas en San Mateo?
Su pregunta demuestra que hay una campaña de distracción muy efectiva. Ahora todo consiste en si se condena o no se condena. ¿Dónde estaban estos señores cuando dieron una paliza a unos hinchas que estaban viendo un partido de España? ¿Dónde estaban cuando a un señor de más de ochenta años, en Lorca, le dieron una paliza entre cuatro magrebíes? ¿Dónde están cuando se producen agresiones físicas o sexuales? En Ceuta ocurrió una paradoja la semana pasada. Un niño inmigrante sufrió una agresión y desde la izquierda se salió rápidamente a decir: «Esto es lo que pasa por Vox». Resultó que quienes le habían agredido formaban parte de los que entraron en Ceuta este verano. En Asturias, además, las agresiones sexuales se han multiplicado un 270% desde el año anterior a que entrase a gobernar el Partido Socialista. ¿Por qué no hablamos de eso? ¿Por qué no hay preguntas ni titulares? Porque se buscan excusas para no hablar de lo que realmente les sucede a los españoles. Mientras nos exigen condenas rotundas, utilizan todo esto para montar un escrache en la sede de Vox, insultar, amenazar y proferir gritos de la Guerra Civil. Es una cortina de humo para amedrentar a quienes disienten.
Yo le he preguntado si condena esta agresión.
El problema es convertir eso en el centro del debate cuando los españoles están cada día peor, tenemos una parte del territorio invadida y hay españoles que conviven diariamente con la violencia. Y quienes la padecen son fundamentalmente los trabajadores de los barrios más humildes. Los problemas no están donde viven quienes promueven estas políticas. Lo vimos en Oviedo cuando se planteó instalar un piso para acoger inmigrantes ilegales. ¿Dónde? En La Florida. No en avenida de Galicia. Siempre en las zonas en las que viven los trabajadores.
Veo que no le saco de ahí, pero Vox protesta porque se intente responsabilizar al partido de una agresión concreta. ¿Qué sentido tiene entonces responsabilizar a toda la inmigración porque uno o varios inmigrantes cometan delitos?
La inmigración en masa, cuando no existe capacidad para integrar a quienes llegan, termina sistemáticamente en violencia. No estoy hablando de una persona concreta. Estoy hablando del proceso migratorio al que se está sometiendo a España, que para nosotros no es un proceso migratorio sino una auténtica invasión. Y ese modelo agregado termina necesariamente en violencia.
¿Todos los inmigrantes cometen delitos?
No estoy haciendo un señalamiento individual. Cada persona tiene una dignidad que debe respetarse. Pero se está sometiendo a los españoles a una vulneración sistemática de las fronteras y a un proceso que se reproduce y multiplica cada día. Cuando se llenan barrios con una población que no se adapta, que no tiene forma de vivir o trabajar y que es ajena a las culturas del lugar, aparecen los conflictos. Pueden ser agresiones o la ocupación del espacio público. Hay parques en los que los niños españoles ya no salen a jugar y colegios donde se exige el menú halal. Y lo que hemos visto en Ceuta es, además, una invasión organizada y orquestada por Marruecos, con la connivencia del Gobierno de España, para desestabilizar la ciudad.
El presidente del Principado, Adrián Barbón, denuncia un clima de crispación que puede conducir a la violencia. ¿Ayuda utilizar expresiones como «caza de migrantes»?
Hablar de un clima de crispación es como cuando el Gobierno dice que la sensación de inseguridad es subjetiva. Según los datos del Ministerio del Interior, las agresiones sexuales en Asturias se han multiplicado un 270% desde el año anterior a que gobernase el Partido Socialista. El problema no es denunciarlo. Hay que denunciarlo y los políticos que gobiernan tienen que solucionarlo y evitarlo. Y no lo están haciendo.
¿Está diciendo que los inmigrantes son quienes causan esas agresiones sexuales?
Los datos actuales no permiten hacer ese cálculo porque se dejó de ofrecer esa diferenciación. Lo que sí sabemos es que en determinados episodios existe una presencia muy elevada de inmigrantes entre los detenidos. Sabemos también que en Cataluña aproximadamente la mitad de la población reclusa es inmigrante y que en España el porcentaje supera ampliamente su peso sobre la población. Y cuando hablamos con miembros de la Policía Nacional nos trasladan que existe una elevada presencia de inmigrantes entre determinados perfiles reincidentes. Insisto: no es un señalamiento individual. Pero sí creo que existe un problema derivado del proceso migratorio que se está produciendo y que lo padecen principalmente los trabajadores que conviven con él en sus barrios, no quienes están en la Moncloa.
El Banco de España ha señalado, sin embargo, la aportación de la inmigración al crecimiento de la economía española.
Lo primero es recordar que el gobernador del Banco de España fue ministro de este Gobierno. Creo que el Gobierno ha tomado una gran parte de las instituciones. Y claro que el PIB total aumenta. España se aproxima a los 50 millones de habitantes y desde 2018 han entrado millones de personas. Evidentemente, consumen y mueven la economía. La cuestión es qué ocurre con el PIB y con la renta por persona. El español de a pie ha perdido poder adquisitivo. Y al mismo tiempo tenemos la vivienda en precios récord: en muchas ciudades cuesta alquilar una habitación lo que antes costaba alquilar un piso. Tenemos crisis económica para muchas familias, crisis de vivienda e inseguridad.
Una comunidad como Asturias, con su envejecimiento y pérdida de población activa, ¿cómo mantiene la actividad económica sin inmigración? Aunque ahora aumentase........
