Casagua, Osorio y la otra campaña
La entrevista del concejal Héctor Javier Osorio a LA NACIÓN este domingo confirma que pasadas las elecciones parlamentarias la campaña por la Alcaldía de Neiva empezó, así él hable de junio de 2026. Y que la poca gestión y el escaso resultado de Germán Casagua será el caballito de batalla en la próxima contienda. En las pasadas elecciones, Casagua ganó porque se convirtió en la figura que representó el antigorkismo, una población cansada de los escándalos y ruidos del exalcalde Gorky Muñoz. Y el próximo alcalde será quien represente el anticasaguismo. La figura de un Casagua al que no se le ven resultados- más allá de inaugurar obras de la administración pasada-, un gobierno sin discurso y sin recursos, le empezaron a pasar factura. Y él- sin importarle qué diga la prensa o sus opositores porque es necio y sordo-, no parece tomar medidas, pese a que aún tiene campo de maniobra y puede cambiar su rumbo.
Con un tono técnico, de curtido político y con experiencia porque gobernó a Neiva, Osorio Botello reiteró lo que la ciudad conoce: a Casagua le pasó el tiempo y no cristalizó sus promesas. Los grandes proyectos que prometió están desfinanciados. Hoy, ni siquiera la primera fase de la remodelación del estadio Guillermo Plazas Alcid está asegurada y el puente de Caña Brava, una extraordinaria apuesta, sigue en renders. Otros cuatro años y no habrá planta de tratamiento de aguas residuales. Tampoco será realidad el SETP.
Su estrategia de gran elector jugando con varios dados el 8 de marzo, también le pueden pasar un amargo momento. Su participación en política -en cuerpo ajeno con su padre, German Casagua, quien le ha hecho daño porque es el alcalde en la sombra- quedó desnudada por su directora de Emergencias de Neiva, Nancy Trujillo.
Neiva- lo digo sin asomo de duda- sigue fea. Al Puente El Tizón, que da la bienvenida a los turistas, le falta pintura sobre sus sardineles, siguen los huecos en las vías, hay árboles caídos (entre ellos, en el Parque Santander), semáforos dañados y una cultura ciudadana desastrosa: motociclistas sin casco, cruzando los semáforos en rojo, tres y cuatro en una sola moto. No hay vergüenza. No hay respeto, no hay temor por la ley en la capital. Y Casagua les redujo el pulso a los operativos de tránsito porque sus guardas se vieron involucrados en dos muertes. Que respondan, pero él no puede bajar la guardia.
El alcalde debería escuchar a Osorio Botello, quien no le odia, pero seguro le puede aportar más que cualquiera de los secretarios (casi todos sin experiencia) que lo rodean. Que no se le olvide que sus planes políticos no terminan en la Alcaldía, pero de sus resultados depende el éxito o su estrellato.
Nota uno: la directora de Emergencias, Nancy Trujillo, es torpe. Confirmó indirectamente en La Nación que participó en política y la Procuraduría de Neiva, del senador Pedro Flórez, aliado de Casagua, le sacará los ojos.
