El T-MEC: dependencia en un mundo sin libre comercio
El T-MEC se presenta como un éxito. Se habla de exportaciones récord, de integración y de atracción de inversión. Pero esa narrativa oculta lo esencial: no estamos frente a un tratado comercial exitoso, sino frente a un mecanismo que ha organizado la inserción subordinada de México durante más de tres décadas. Desde el TLCAN se prometió desarrollo. Se dijo que la apertura traería crecimiento sostenido, mejores salarios y convergencia con Estados Unidos. Nada de eso ocurrió. México exporta más, sí, pero no crece, no converge y no transforma su estructura productiva.
El país se convirtió en una plataforma exportadora profundamente integrada a Estados Unidos. Más de 80 por ciento de las exportaciones se dirigen a ese mercado. Esta concentración no es fortaleza, es una condición estructural que define qué producimos, cómo lo producimos y para quién lo producimos. México se insertó en cadenas globales de valor sin construir capacidades propias. Exporta con alto contenido importado, participa sin controlar, produce sin decidir. La maquila no desapareció: se sofisticó, consolidando una estructura que limita el aprendizaje, la innovación y la captura de valor.
Esta lógica no se limita a la........
