Un dictador cínico
El 2025 será recordado por el mundo como uno de los peores años de los últimos tiempos: el mérito por entero es de Donald Trump. Llegó a su infausto cargo y de inmediato comenzó a violar la Constitución y las leyes de su país, las del derecho internacional y las de múltiples países; ipso facto se enganchó para participar de la matanza de palestinos.
Asesinar, con sus policías y sus soldados, le resulta fascinante. Ha bombardeado Yemen, Irán, Somalia, Siria, Nigeria y las lanchas de Venezuela. Presidir el imperio que arroja mierda sin descanso, con sonrisa cínica congelada, lo pone en éxtasis. Usar el poder del imperio para renunciar al género humano y convertirse en monstruo, es su clímax. Humillar a todos, cada minuto, exceptuando a los hombres blancos (no siempre) lo renueva, lo vuelve Donald Trump.
La inquietante pregunta es ¿a dónde iremos a parar? En estos días, medios de Estados Unidos y de otros países hacen recuentos. En su primer día, indultó a casi todos los delincuentes implicados en la insurrección del 6 de enero de 2020 en el Capitolio. Y dio el banderazo gansteril a las deportaciones. Los venezolanos fueron enviados a las mazmorras ilegales de Bukele, invocando una Ley de Enemigos Extranjeros de 1798.
Sin tardanza emitió su “gran y hermoso........
