menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Año 1937: Un PRIMERO DE MAYO para recordar y no olvidar: Sin manifestaciones ni huelgas, celebrado en las trincheras y en las fábricas

17 0
01.05.2026

Atrás había quedado el Bienio Negro; en enero volvieron centenares de exiliados y el 16 de Febrero ganó la coalición electoral del Frente Popular, con la apertura de cárceles para miles de represaliados por la Revolución de Asturias. Se adivinaba un Primero de Mayo histórico. Y así fue.

El Primero de Mayo de 1936, el paro fue total en todas las fábricas y centros de trabajo de Madrid, quedando las calles desiertas de medios de transporte. Desde las seis de la mañana comenzaron a llegar las primeras formaciones de pioneros, milicias obreras y Juventudes; a las diez, el largo cordón de manifestantes de los Partidos Socialista y Comunista y más de 120 Sociedades obreras y Sindicatos, llegaba hasta el Puente de Vallecas. A las once de la mañana, encajonadas en un espeso pasillo de hombres, mujeres y niños que observaban atónitos y entusiasmados su paso, más de trescientas mil personas comenzaron a desfilar, desde la Glorieta de Atocha hasta la Plaza de Castelar en el Paseo de la Castellana, por las calles de Madrid con centenares de banderas, estandartes y pancartas con las consignas pactadas por los Partidos Socialista y Comunista y por la UGT: «¡Vivan las Alianzas Obreras y Campesinas!, ¡Viva la Unidad Sindical!, ¡U.H.P., U.H.P.!, ¡Abajo la guerra y el fascismo! ¡Ni tierras sin cultivar ni campesinos con hambre!…». Al término de la misma, a las dos de la tarde, decenas de miles de manifestantes y sus familias marcharon a los grandes parques proletarios de Madrid, la Casa de Campo y la Dehesa de la Villa, para comer y disfrutar del soleado día que hizo. Entre bocado, risa y canto, aplaudían a los militantes, muchachos y muchachas, de las Juventudes Unificadas que realizaban mítines relámpagos entre los grupos de familias.

Un año después, solo un año después, la situación había cambiado radicalmente. El fracaso en las principales ciudades de la sublevación de los militares fascistas el 18 de julio había dado paso a una guerra que ya duraba diez meses. El 7 de noviembre de 1936, el pueblo de Madrid -«¡No pasarán!»- había detenido el intento franquista de tomar la capital de la República, y desde entonces se combatía en numerosos barrios periféricos, mientras la aviación alemana e italiana bombardeaba inmisericorde las plazas y calles madrileñas. Se habían evacuado a miles de niños y mujeres. El gobierno del Frente Popular y demás instituciones republicanas se habían trasladado a Valencia.

Por eso, el Primero de Mayo de 1937 tuvo un carácter distinto. La guerra lo inundaba todo.

Fue un Primero de Mayo nuevo en la historia, un Primero de Mayo convertido en........

© Kaos en la red