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El capital debe destruir cuantas askatasunas haya

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31.12.2025

 

La palabra vasca askatasuna significa “libertà” en italiano. Para los y las vascas es un honor y a la vez un reto ver cómo uno de los centros autogestionados más importantes de Italia lleva como emblema significante nuestra askatasuna, palabra cargada de significado revolucionario para toda nación trabajadora que luche por su independencia obrera. Es un reto porque el ataque fascista contra el centro turinés Askatasuna nos plantea la necesidad de ayuda revolucionaria directa e inmediata a ese centro tan admirado, y simultáneamente porque esa ayuda también empieza por multiplicarlos en nuestra Euskal Herria.

El gobierno neofascista de Roma ha asaltado el centro social autogestionado Askatasuna de Turín, ciudad industrial y obrera muy importante en la historia de la lucha de clases en Italia incluso antes de que los consejos obreros turineses de 1919-1920 confirmasen una vez más el papel de la autoorganización obrera y popular en el desarrollo del marxismo. Bajo el fascismo, la Turín obrera se organizaba clandestinamente y abril de 1945 los partisanos liberaron la ciudad y también Milán. El antifascismo popular estaba arraigado en las clases trabajadoras turinesas, se mantuvo fuerte hasta finales de los ’80 creando redes sociales de autogestión en locales recuperados. El debilitamiento de las izquierdas a finales del siglo XX también afectó a estas experiencias de contrapoder popular, pero no pasó mucho tiempo para que se iniciara una recuperación lenta.

Con la nueva oleada de lucha de clases y antiimperialista que parece que se vislumbra en el horizonte tiñéndolo de rojo con vientos de libertad, el antifascismo se reorganiza en respuesta a las represiones crecientes, al encarecimiento de la vida y al empobrecimiento, a la militarización y a la guerra, al desastre socioecológico, etc. El centro autogestionado Askatasuna era una conquista muy importante para extender esta reactivación, por eso quieren destruirlo de raíz, quieren impedir que renazca con más fuerza en otro local recuperado y autogestionado. ¿Qué peligros ve ahora mismo el capital en Askatasuna en concreto y en general en ese proceso que avanza de la mera resistencia a la construcción de movimientos populares que quieren coordinar e integrar autogestión, cooperativismo socialista, comunalismo, colectivos de formación e información crítica, sindicalismo sociopolítico y organizaciones militantes insertas en él, etc.?

Más aún: ¿Qué peligros ve el capital cuando esa coordinación se guía con la brújula política orientada hacia la toma del poder, la construcción del Estado comunal y la socialización de las fuerzas productivas? Vamos a ver los cuatro peligros para el orden burgués que fuerzan a esta clase a reprimir a los centros autogestionados. Son estos: autoorganización, autogestión, autodeterminación y autodefensa. Es cierto que los cuatro están conectados internamente por la misma lucha diaria formando una unidad, pero también es cierto que debemos exponerlos en este orden porque la experiencia lo enseña así.........

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