No los llamen fascistas
Hasta hace un tiempo llamar «fascista» o «Fachista» (en algunos países latinoamericásnos) más que un desahogo era una descripción llamada a ofender al receptor de tan descriptiva palabra. Que alguien tuviera que acarrear con lo peor de la condición humana, esto es, genocida, asesino, intolerante, torturador, autoritario, dictador, no era cualquier cosa. Era bajarlo a la condición........
