Tu país, tu negocio
Me siento tan conmocionada como todos por la invasión de EEUU a Venezuela, pero,
honestamente, carezco de conocimiento para escribir algo que en estas dos semanas no
haya sido ya escrito.
Una cosa es innegable: la invasión de Venezuela se ha dado por sentada con una
normalidad exasperante. No puedo por más que preguntarme por qué resulta tan normal.
Por qué la gente común de tantos sitios, a la que nombrábamos pueblo con la mayúscula
de la Revolución, ha sido en la práctica tan minúscula y decepcionante, por qué todo
sigue como si no hubiera pasado nada cuando el hemisferio de la información y el
conocimiento por la gracia de la democracia debería haberse detenido y negarse a seguir
viviendo ante el horror que él mismo suscita.
Hace años escuché a un ponente hablar de la diferencia entre liberalismo y
neoliberalismo. Durante tiempo, creí en esa diferencia como algo real, no obstante, hoy,
no le veo tanta coherencia. No hay duda de la existencia de diferencias en los estadios
evolutivos de un mismo sistema, pero todos son parte del mismo: el Capital, que ,
mientras se........
