Reír para no quedarnos mudos
El 29 de septiembre de 2001, dieciocho días después de que las Torres Gemelas de Nueva York cayeran, Lorne Michaels salió a escena en el estudio 8H (donde se graba el mítico programa Saturday Night Live) con el alcalde Rudy Giuliani y un coro de bomberos y policías detrás.
Antes de arrancar, Michaels le preguntó a Giuliani si estaba bien que fueran graciosos esa
noche. La respuesta del alcalde quedó en la memoria colectiva de Nueva York: ¿por qué habría de dejar de serlo justo ahora? Esa frase, dicha casi de pasada, terminó siendo la autorización moral que necesitaba una ciudad entera para volver a reírse sin sentir que traicionaba a sus muertos.
Yo entendí esa frase de otra manera el 24 de junio de este año, cuatro días antes de mi cumpleaños, cuando la tierra decidió partirle el espinazo a mi país por segunda vez en un siglo.
Venezuela ya sabe lo que es enterrar gente por cientos y buscar entre escombros con las
manos. Lo que no sabíamos, o habíamos olvidado, es que también sabe reírse el mismo día
Cumplir años cuatro días después de que tu país se derrumbe es una experiencia muy desconcertante y triste porque ¿Cómo celebrar la vida entre tanta muerte? Uno revisa........
