Despedida, cierre y Año Nuevo
Nochevieja en la plaza del Ayuntamiento de Alicante. / Áxel Álvarez
Antes de tomarnos las doce uvas en esta Nochevieja, de ponernos el gorrito del cotillón y brindar con rumbo directo a 2026, podemos hacer reflexiones en voz alta ahora que termina un año y toca a la puerta el nuevo. En todo balance siempre hay aciertos y errores en mayor o menor medida. Depende de qué, quién y cómo. En el terreno individual y en el social se ponen a prueba la capacidad de adaptación frente a los posibles cambios. Buenos o peores. Unos batallan para que no sean malos y otros hacen lo imposible para enredar, entorpecer y mentir a fin de llevarse el gato al agua con la intención posterior de asestar golpes a la ciudadanía que votará en unas elecciones generales cuando corresponda. En algunas ocasiones no hacer falta ser muy explícito.
Nunca está de más recordar actitudes y decisiones en beneficio de los intereses generales, y no olvidarnos de ciertas prácticas que frenan o limitan los avances por parte de cualquier gobierno y de la oposición. Los fallos y lo que debe transformarse con la debida honestidad. El esfuerzo sostenido puede ofrecer notables resultados en ámbitos particulares e institucionales. Así, ¿se avanza en la dirección idónea? Apunta bien. Pero es necesario........© Información
