Caprichos de la memoria
30 de junio 2026 - 03:06
El aire caliente ascendía aún por el empedrado de la plaza y la brisa fresca de la noche no había comenzado a aliviar el caluroso bochorno del día. No importaba. Allí bailaban y cantaban miles de almas y sí, no es un cliché periodístico de serie b sino una descripción literal porque allí no éramos solo personas sino almas en comunión con la música. Sólo puedo imaginar cómo tiene que ser estar subido en un escenario y ver a tanta gente cantando a coro las canciones que escribiste en la soledad de tu habitación. Si los humanos tenemos algo parecido a la magia es esto.
Entre el ruido de las noticias del día a día, en las que el fin del mundo se cierne sobre nosotros cada mañana, el arte se eleva........
