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Dame un poco de amooor

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14.03.2026

14 de marzo 2026 - 03:08

Esto es cosa de un programa de humor que dobla películas en broma, como hacía Flo en El informal. No. Entonces es una falsificación hecha con IA para ridiculizar al superhéroe de la democracia, la paz, la dignidad humana y la civilización (esto tampoco es una broma: lo dijo la ministra Redondo). No. Entonces, ¿es verdad? Afirmativo. Lo siento. Lo del Hodio, una herramienta desarrollada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para rastrear “la huella del odio y la polarización”, no es una broma. Quizás funcione. De odio no sé, pero de polarización y muros saben un rato.

En la presentación Sánchez se victimizó, porque le gusta presentarse como un bello San Sebastián asaetado por bulos: “En la España de hoy, el uso del odio es totalmente asimétrico, para algunos es su principal baza electoral. No para aplastar las ideas, sino para aplastar a quienes defienden esas ideas. Aquí les hablo también desde la propia experiencia”. Utilizó expresiones de regusto franquista al decir que “hemos pasado de la libertad de expresión a la expresión de dar libertad a la agresión verbal y física”, lo que recuerda demasiado aquello de “no confundir la libertad con el libertinaje” tan del régimen (Fernando Savater: “Durante el franquismo, las autoridades nos aseguraban que no había que confundir la libertad con el libertinaje. La mayoría optamos entonces por el libertinaje”). Y se puso flower power, All You Need is Love o –por españolear, aunque con Mike y en inglés– aquel Bring a Little Lovin de Dame un poco de amooor, al soltar la cursilada de “hablar más de amor y menos de odio”.

Se supone que será el Gobierno quien decida qué es y qué no es odio. Mala cosa. No pasaron 24 horas del discurso contra el odio cuando la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, María del Mar Mesa Espinar, llamó (a gritos) mala persona, vacía (señalando la cabeza), desalmada, arrastrada, ridícula y lamebotas a Ayuso. Y el “odiómetro” no pitó. Confirmado: el odio es de derechas y este Gobierno es muy respetuoso con los derechos de autor. La izquierda no insulta, define; no hace discursos de odio, expresa una justa cólera. Solo insulta, polariza y odia esa única derecha extrema neofranquista en la que, según el zapa-sanchismo alza muros, se funden PP y Vox.

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