El apagón de la identidad digital: ¿Se está poniendo en riesgo la seguridad jurídica del sector privado?
Durante la última década, el Perú ha experimentado una transformación silenciosa pero profunda en la forma en que los ciudadanos y las empresas manifiestan su voluntad. Hemos pasado del papel, la firma manuscrita y la presencialidad obligatoria a un ecosistema digital basado en identidad, biometría y confianza tecnológica. La Firma Electrónica Avanzada se consolidó como una de las piezas clave de ese proceso, en línea con lo dispuesto por el Decreto Legislativo N.º 1412 – Ley de Gobierno Digital, que reconoce expresamente la validez de la identidad y la firma electrónica como mecanismos para la interacción segura entre ciudadanos, empresas y Estado
Hoy, sin embargo, ese avance se encuentra seriamente amenazado. No por una falla tecnológica ni por un colapso del mercado, sino por un giro restrictivo en las políticas de acceso a la identidad digital que estaría adoptando el propio Estado, a través de RENIEC. Lo que está en juego no es un modelo de negocio ni una discusión técnica menor: es la seguridad jurídica de miles de contratos digitales que sostienen la economía cotidiana del país.
La ilusión de la digitalización
Durante años, el discurso oficial promovió la digitalización como sinónimo de eficiencia, inclusión y modernidad. Se impulsaron normas de interoperabilidad, servicios digitales y contratación no presencial, como puede verse en la Política Nacional de Transformación Digital, aprobada por Decreto Supremo N.º 157-2021-PCM
En ese contexto, la Firma Electrónica Avanzada se convirtió en el punto de equilibrio entre seguridad y masividad: más robusta que una firma simple, pero mucho más usable que la firma digital cualificada tradicional basada en certificados digitales.
Sin embargo, la digitalización nunca fue solo un tema de “interfaces bonitas” o trámites en línea. Su verdadera columna vertebral es la identidad. Sin un sistema de verificación de identidad confiable, interoperable y accesible, cualquier proceso digital se convierte en una formalidad vacía.
Qué es —y qué no es— una Firma Electrónica Avanzada
Conviene partir de una precisión técnica y jurídica. Conforme al Decreto Legislativo N.º 1412 y su Reglamento, aprobado por D.S. N.º 029-2021-PCM, una firma electrónica avanzada debe estar vinculada de........
