Los cargos pasan, los principios permanecen
Hace cinco años asumí una misión clara: defender la vida, la familia, la libertad y la democracia, y trabajar por un Perú mejor. Hoy, al culminar este periodo parlamentario, puedo mirar atrás con gratitud a Dios y con la tranquilidad de haber cumplido con el deber encomendado. No fueron cinco años de silencio. No fueron cinco años de comodidad. Fueron años de lucha, convicción y firmeza en tiempos complejos. Cuando Pedro Castillo intentó quebrar el orden constitucional mediante un golpe de Estado, no había espacio para la indiferencia. Había que decidir entre guardar silencio o defender la democracia, y nosotros elegimos defenderla. Porque, cuando se destruye el Estado de derecho, quienes más sufren son las familias peruanas, los trabajadores, los emprendedores y los más........
