Señales de la historia
Seguro que a muchos de ustedes Warren Harding no les genera apenas recuerdo y eso que fue presidente de Estados Unidos. Para que se sitúen, Harding sucedió a Woodrow Wilson, aquel que metió al este país en la Primera Guerra Mundial y se empeñó en crear la Sociedad de Naciones: la proto-ONU. Fue presidente dos años y murió en el cargo de un paro cardiaco que su médico y amigo Charles Sawyer diagnosticó como hemorragia cerebral. Relacionado o no con su habilidad en el diagnóstico, vale la pena añadir que Sawyer era homeópata.
El caso es que esa misma inteligencia para reclutar médicos y amigos le llevó a distintos fichajes recordados por desastrosos, talento que culminó en "el escándalo de Teapot Dome". Resumido, su secretario de Interior, Albert B. Fall, favoreció a empresas extractoras de petróleo con un cliente muy relevante como son las Fuerzas Armadas. En consecuencia, Fall pasó a la historia como el primer miembro de un gabinete presidencial en pisar la cárcel. Irónicos los paralelismos, ¿verdad?
Pues esperen a que les cuente que uno de los mayores activos en su carrera fue su buena apariencia, lo que Malcolm Gladwell denomina "el error........
