Un mundo en plena reconfiguración
El mundo se encuentra en plena transición a medida que se desdibuja y pierde vigencia el orden mundial desplegado tras la II Guerra Mundial, sin que hayan surgido de forma nítida, por el momento, las nuevas reglas de gobernanza que marcarán las relaciones internacionales y la senda de crecimiento socioeconómico de las próximas décadas. En 2025 fue clara la apuesta de EEUU y de China por el uso del poder geoeconómico como arma para alcanzar sus objetivos clave. Así, mientras que la Administración Trump optó principalmente por el arancel como instrumento para redefinir las relaciones comerciales, impulsar su soberanía estratégica y reforzar su rol de potencia hegemónica, el Gobierno de Xi Jinping utilizó el control de las exportaciones de tierras raras o de semiconductores para constatar su creciente posición de dominio en ámbitos críticos para la sociedad y la economía mundial.
De esta forma, a pesar de la tregua comercial táctica por un año alcanzada por ambas potencias para evitar un choque directo que habría tenido graves consecuencias económicas a nivel nacional y global, y que habría frenado las aspiraciones geopolíticas de ambas naciones, la intervención de EEUU en Venezuela confirma que 2026será el año en el que el nuevo orden mundial tome forma, con la primera potencia mundial y China definiendo sus órbitas de influencia. En un contexto en el que será clave no sólo el dominio de la IA y del resto de tecnologías disruptivas, sino también el control de los denominados activos de seguridad nacional (códigos IA, datos, tierras raras, energía, semiconductores, etc.) y de enclaves geográficos estratégicos.
Más allá de que la intervención militar de EEUU en Venezuela y la captura del dictador Nicolás Maduro para ser juzgado por los tribunales de Nueva York podría recordar lo que sucedió en Panamá en 1989, los acontecimientos que se sucederán en los próximos días debilitarán la posición de los europeos frente a la actuación de Rusia en Ucrania, y........
