La ingrávida hora
20 de septiembre 2026 - 03:07
Domingo, los nuestros son los de colorado!”, gritó Bilardo a su masajista, porque a Domingo se le ocurrió atender a un jugador rival. El entrenador argentino era prototipo Scorsese (y fenotipo). No tenía duda sobre a quién combatir. Al enemigo, ni agua. Un estilo.
Resultan cansinos los programas de televisión que son emisarios de filias y fobias. No todos son voceros de consignas, cosechadores de votos, ni todos adoctrinadores. No todos. Sí es, en general, costoso prestar atención a las mesas redondas en las que los presentadores y colaboradores tienen claro quién es el enemigo, por encima de otra consideración. Bilardo también. Pero no argumentaba tanto. Más bien nada. No........
