Rompió el balde
Hace mucho escuché de Pedro Luis Mogollón, a la sazón director de El Universal, la parábola de “El Balde de cangrejos”. Decía él que no es necesario ponerle una tapa a un balde lleno de cangrejos puesto que, en vez de trepar uno sobre otro, ayudarse y trabajar en equipo para escapar del balde, cuando un cangrejo trata de subir, los de abajo lo jalan y lo hacen caer, y todos quedan sin salida. El símil pretendía explicar décadas de atraso, falta de sentido de pertenencia, el individualista “sálvese quien pueda” y el casi nulo espíritu comunitario que imperaban en Cartagena. Así surgieron campañas de mejoramiento.
La metáfora, convertida en cruda........
