¿No se puede hacer nada por Venezuela?
Acaba de pasar y, sin embargo, ya lo hemos visto. Una vez más, los EEUU tratan un país cuyo gobierno detestan, en este caso Venezuela, como su patio trasero. Se permiten raptar al presidente y juzgarlo por una, bastante ridícula, acusación: dirigir un entramado de narcotráfico que, supuestamente, está detrás del incremento en el consumo de drogas entre su juventud, a pesar de que Venezuela no produce ese fentanilo que inquieta a la sociedad norteamericana. Algo tremendamente parecido sucedió en 1990, pero la memoria parece habernos abandonado. La memoria y la racionalidad.
El fantoche de Trump puede salir en los medios del mundo entero asegurando que piensa gobernar Venezuela hasta que se produzca una transición segura, sin que las élites dirigentes del mundo........© El Salto
