El mono azul
Los lugares marcan la identidad. La columpian a su antojo. Eso me pasa cuando vuelvo a mi pueblo. Me pregunto cuánto de todo lo que hay ahí. De lo que me precedió. Permanece todavía en mí. Bajo las escaleras, estrechas y de techo bajo, que dan al patio de la casa en la que parte de mis ancestras vivieron durante la mayor parte de su vida. La casa de las vacaciones de navidad desde la infancia.
Abro la puerta que, irremediablemente, roza el suelo cuando la giras para salir. El patio no es muy grande, al fondo todavía quedan los restos del corral de las gallinas y siguen bien dibujados........
