El doble rasero del militarismo: cuando la paz se vende por intereses industriales
Gernika Gogoratuz
Ongi Etorri Errefuxiatuak
El pasado 23 de diciembre, tanto en Euskadi como en Madrid, en hechos ni aislados ni casuales, se retocó la Ley de Cooperación en el País Vasco para abrir la puerta a la inversión militar y se activó por parte del Gobierno Español, en el último Consejo de Ministras y Ministros del año, una cláusula para esquivar el supuesto vigente embargo de armas a Israel por el genocidio que está perpetrando en Palestina. Ambas medidas se aprobaron el mismo día, con escasa visibilidad pública y bajo una lógica común que prioriza intereses industriales y estratégicos vinculados al ámbito militar.
Una lógica que hoy se manifiesta también en la intervención de Estados Unidos en Venezuela, violando el derecho internacional, mientras el presidente de Repsol y ex presidente del PNV, Josu Jon Imaz, visita la Casa Blanca para agradecer a Trump su disposición a saltarse las leyes internacionales cuando conviene a los intereses petroleros y geoestratégicos.
Aquel 23 de diciembre el Parlamento Vasco aprobó los Presupuestos de Euskadi para 2026, y metió, por la puerta de atrás, un cambio legislativo sustancial propuesto por el Gobierno Vasco que modifica y desnaturaliza la Ley Vasca de Cooperación y Solidaridad. Con palabras técnicas, aparentemente neutrales, apelando a la coherencia y al “realismo”, se facilita que el sector público vasco pueda apoyar inversiones tecnológicas que podrían........
