Los números no dan: el temor de Feijóo a que el acoso a Sánchez no sea suficiente para llegar a Moncloa
La derecha tiembla. Sabe que no llega. Intuye que los números no dan y que la Moncloa sigue quedando demasiado lejos. Tras años de una ofensiva sin precedentes, el artefacto político y mediático construido para derribar a Pedro Sánchez ha encallado en la realidad de un país que se niega a retroceder y volver cincuenta años atrás.
Se han pasado de frenada. Las palabras de Aznar llamando a un sabotaje nacional generalizado —aquel explícito “el que pueda hacer, que haga”— se cumplieron a rajatabla por tierra, mar y aire, pero el tiro les ha salido por la culata. Lejos de desgastar al Gobierno, la virulencia del ataque ha provocado un efecto bumerán: ha permitido a millones de españoles comprobar de lo que serían capaces Feijóo y Abascal si alguna vez llegaran a gobernar juntos.
La obsesión de Génova ha alcanzado extremos tan llamativos como el temor, atribuido a Feijóo, de que incluso la victoria de España obtenida en el Mundial de fútbol pudiera traducirse en un beneficio político para Pedro Sánchez. Ese clima de confrontación permanente ha acabado desconectando al PP de un sentimiento compartido por la mayoría de la ciudadanía: la voluntad de celebrar los éxitos colectivos al margen de la disputa partidista.
La última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha caído como una bomba en el cuartel general del Partido Popular. El PSOE no solo aguanta el tipo, sino que amplía su........
