El espejismo del salario mínimo: cuando sumar no significa avanzar
El salario mínimo suele presentarse como una variable moralmente saludable: su aumento se anuncia como sinónimo de justicia social, dignificación del trabajo y mejora del bienestar social o colectivo. Sin embargo, cuando se examina desde la lógica matemática, financiera y la filosofía práctica, emerge una paradoja que convierte dicho aumento en lo que coloquialmente podría llamarse un “engañabobos”: un movimiento aparente que no altera la posición real del trabajador dentro del sistema económico.
Con lo poco que he estudiado sobre economía y finanzas, observo cómo, desde la lógica matemática elemental, el poder adquisitivo puede expresarse como una razón:
Pc = Sm / Ca
Donde Pc es el poder de compra, Sm el salario nominal y Ca el costo agregado de los bienes y servicios necesarios para vivir. Si el salario mínimo (Sm) aumenta en una proporción determinada, pero el costo de vida (Ca) aumenta en una proporción similar o mayor, el valor de (Pc) permanece constante o incluso disminuye. El cambio, entonces, es puramente nominal y no real.........
