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Ona Carbonell, sobre la sexualización de la mujer en el deporte: "He vivido lo que es una portada por cómo queda el bañador, en vez de por si has quedado segunda o tercera"

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10.10.2026

Ona Carbonell, sobre la sexualización de la mujer en el deporte: "He vivido lo que es una portada por cómo queda el bañador, en vez de por si has quedado segunda o tercera"

La exnadadora atiende a EL PERIÓDICO en la piscina del CAR de Sant Cugat, lugar que ha sido prácticamente su casa durante años.

Ona Carbonell "He vivido lo que es una portada por cómo queda el bañador, en vez de por si has quedado segunda o tercera"

Jordi Cotrina/ Ana Puit

La presión estética es muy asfixiante en deportes como la sincro. ¿Cómo la has sobrellevado tú?

Lamentablemente, tengo muchas compañeras que han tenido algún trastorno que las ha acompañado durante su carrera deportiva y durante toda la vida. Esto es muy triste, ¿no? Es algo que siempre tienes ahí; en un momento de bajón, te puede aflorar. Yo tuve la suerte de tener dos padres médicos que, el día que hacía una tontería o decía que, de repente, el entrenador me había dicho que tenía que adelgazar y que me iba a pesar el lunes, mi madre y mi padre decían: “Un bistec y tres platos de pasta”. Entonces, volver a ver el mundo como es realmente. Pero es verdad que la mayoría del tiempo estás interna, tienes tu familia lejos, eres joven, son momentos vulnerables. Yo llegué con 14 años. Claro, nos pesaban muchas veces, dos veces al día. “Es que tienes que estar así, es que tienes que ser asá”. Es que da igual cómo seas. Mientras rindas y hagas lo que tengas que hacer, ¿qué más da? Yo me aplico el cuento porque soy la primera que... Por ejemplo, yo ahora estoy cero fuerte y me da rabia y querría estar mucho más fuerte, tener menos porcentaje de grasa, pero luego pienso: estoy tan agradecida a mi cuerpo por lo que me ha dado, acabo de tener tres niños, he podido vivir de lo que me ha gustado durante tanto tiempo, me han respetado las lesiones. También hay un trabajo personal, pero sobre todo el trabajo es que haya mucho cuidado de la salud mental del deportista, controlar todo el entorno, entrenadores, familia, y que realmente los deportistas entiendan que lo importante es el rendimiento, no cómo soy. Incluso en un deporte estético, ¿qué más da? Si tú luego lo vas a hacer bien. Pero nosotros hemos tenido muchísima presión estética: pesarnos cada día una o dos veces, llegar a pesar la comida, tienes que comer tantos gramos de esto, de lo otro, de tal... Y es horrible. Lamentablemente, muchas compañeras han tenido problemas en el ámbito de los trastornos alimentarios. Es horrible, es algo muy importante. Yo tuve la suerte de tener un entorno muy cercano que veía esto, estuvo muy cerca y no me dejó caer, pero es fácil. La línea es muy delgada y es fácil pasarte al otro lado.

Y, además de eso, hay una sexualización de la mujer deportista. ¿Has vivido situaciones de ese tipo?

Yo vi el post que hizo Lourdes Mohedano, que es una gran compañera. Es que tiene razón. O sea, estamos evolucionando positivamente y me gusta ver el vaso medio lleno. Pero yo he vivido lo que es una portada por cómo te queda el bañador, en vez de por si has quedado segunda o tercera. O las de vóley con los shorts. Siguen pasando estas cosas, ¿no? Y es así: esto no pasa con los hombres.

El anuncio de Sydney Sweeney ha hecho que muchas deportistas a nivel mundial reivindiquéis que el papel de la mujer en el deporte es como deportista, no desde una visión sexualizada de su cuerpo.

Creo que esto ha ido bien porque a nivel mundial ha habido una reivindicación por parte de todas las deportistas. En plan, el deporte es el entrenamiento, el camino, el tal, ¿no? Pero que todavía tenemos que seguir hablando de ello, pues sí, lamentablemente, sí. Hemos avanzado en este aspecto poco, algo sí. Pero poco. Y yo creo que sirve que pasen estas cosas para volver a hablar de ello, para ver qué medidas se pueden volver a poner, para poner también nuestros límites. Obviamente, hay libertad para que cada uno haga lo que quiera, está bien, pero es como ver esto y decir: “Bueno, pues es que esto para mí no es deporte. ¿Qué es deporte? ¿Y qué podemos hacer para que esto no pase o para que mejore?”.

Ona Carbonell posa para EL PERIÓDICO en una de las piscinas del CAR de Sant Cugat. / JORDI COTRINA / EPC

Y las redes sociales son un agravante.

Y las que vendrán están un poco más expuestas que nosotras porque yo, durante parte de mi carrera como deportista, no tuve redes sociales. Y ahora la presión estética es... A veces es una herramienta, pero en muchos casos es una presión........

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