El nuevo orden es solo un desorden descomunal
El nuevo orden es solo un desorden descomunal
Escena de política caótica global. / CHATGPT
Maldita polarización. Te levantas un sábado por la mañana y tienes que elegir entre Jamineí y Trump. Solo dos meses después de haber tenido que elegir entre Maduro y Trump. Solo un dos años y medio después de haber tenido que elegir entre Netanyahu y Hamás. A punto de tener que elegir entre los herederos de Fidel Castro y Trump. Es un error pensar que el actual presidente tiene un método, un sistema, unas reglas. Su regla es no tener reglas para poder hacer en cada caso lo que le resulte más rentable. Diluido cada día más en el frente interno, con unos datos económicos cada vez peores, con las encuestas de las elecciones de medio mandato castigando a su proyecto, Trump hace negocios, fundamentalmente en torno al petróleo y a la tecnología. Para entenderlo de verdad necesitaríamos monitorizar los movimientos de sus cuentas horas antes, minutos antes, segundos antes de cada bombardeo. Operaciones a corto, especulativas. Subastas a la baja. Ese es el estilo de Trump y los que le siguen por motivos ideológicos empiezan a no entender nada. Y los que le siguen porque piensan que les resolverá sus problemas, cada día tienen más claro que se soluciona solo los suyos. Trump no es un resurgir de los Estados Unidos, es el certificado de su decadencia. Está haciendo ver que libra una batalla que ya ha perdido. La plutocracia de Washington ha vivido en la última década como las damas victorianas, haciendo ver que el imperio seguía intacto. Trump ha querido hacer........
